Adviento de Esperanza

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Estamos culminando un año muy especial, el Jubileo de la Esperanza. Nuestro recordado Papa Francisco, que en paz descanse, nos exhortaba con tiernas palabras: «Haciendo espacio a Jesús es posible «redescubrir la esperanza»». Muchos miedos y oscuridad nos envuelven, por eso afirma que es importante “dirigir la mirada al Cielo para comprender las cosas de la tierra… y hacia Él, que aligera el corazón y nos sostiene en el camino.”

 

El Adviento nos llama a estar siempre preparados, con la mirada hacia las cosas celestes y un corazón encendido en el deseo ardiente de la llegada del Señor. Nuestras Iglesias se visten de morado, no con tristeza, sino con una alegría contenida en el silencio de la espera del Salvador al que tanto anhelamos, y que al venir nos inundará de alegría con la Navidad. Un signo de este tiempo es también la corona de Adviento, que con su verde follaje nos grita esperanza.

 

Les compartimos una oración del portal EWTN para encender la primera vela en nuestras familias, grupos y comunidades: “Que al ir encendiendo cada una de sus velas se disipen las tinieblas del pecado y comience a clarear la luz de tu presencia en nuestras almas. Que por el espíritu de oración, penitencia y sacrificio, la caridad en nuestra vida nos prepare para recibirte y anuncie a los que nos rodean tu presencia entre nosotros”.

 

Cristo, el sol que nace de lo alto, vuelve a tocar la puerta de nuestro corazón. Por eso aprovechamos este tiempo para reflexionar también cómo vivimos este “Año Santo”. Y tú, ¿ya preparaste tu corona de Adviento? ¡Vamos a comenzar bien este tiempo!